Crioterapia

¿Quién no ha visto alguna a Chema Martínez cuando termina un entrenamientos meterse en un cubo de agua con hielo o tirarse a la piscina?

Chema Martinez cubo de hielo

En una charla que impartió Chema en la que estuve presente, nos comentó que lo suele hacer después de los entrenamientos, para evitar inflamaciones generales y molestias musculares, incluso actualmente en invierno tras entrenar se lanza a su piscina privada de verano, que os podéis imaginar lo fría que puede estar.

La crioterapia es simplemente la aplicación de frio sobre el organismo con fines terapéuticos.

Entre los métodos de aplicación encontramos: bolsas de hielo (las de toda la vida), cold packs, criomasaje, toallas o compresas frías, aerosoles refrigerantes, baño de agua fría, etc.…

Los efectos de esta técnica son:

  • Disminución de la temperatura.
  • Moderación del metabolismo.
  • Efectos sobre la inflamación.
  • Efectos sobre la circulación.
  • Disminución del dolor.
  • Disminución del espasmo muscular.
  • Aumento de la consistencia de los tejidos.

Como corredores utilizaremos los distintos tipos de aplicación con el fin de evitar inflamaciones y disminuir el dolor post entrenamiento o post competición, es decir para lesiones o patologías del aparato locomotor.

Habrá que prestar mucha atención a la posible quemadura por una larga exposición al frío, siempre deberemos de vigilar los tiempos de aplicación.

Si no disponemos de un cubo de agua con hielo siempre podemos utilizar uno solo con agua fría, la bañera, o simplemente darnos una ducha fría. Si entrenamos en el gimnasio y este dispone de zona de spa, podremos usar el pozo frío. Si ya lo que tenemos es una lesión aguda y muy localizada podremos usar una simple bolsa de hielo (nunca poner el hielo directamente sobre la piel), una bolsa de guisantes del congelador, etc.

En caso de querer imitar a Chema, solo sumergiremos el tren inferior o solo aquella parte a recuperar, en agua helada a una temperatura de 12º. El efecto que se consigue es inmediato y la sensación de bienestar y ligereza es espectacular así como efectos anestésicos.

El tiempo de inmersión depende primero de lo acostumbrado que esté cada uno a esta terapia (al principio los tiempos han de ser más cortos), una referencia puede estar en torno a la inmersión de 3’, repetida en 2 ó 3 ocasiones. Conforme se va acostumbrando a estas sesiones, se puede incrementar tanto el tiempo de inmersión ligeramente, como sobre todo el número de exposiciones.

Evitaremos estas técnicas si hay contraindicaciones absoluta como, problemas vasculares, arteriosclerosis, hipersensibilidad al frio, o otras contraindicaciones relativas como son: personas hipertensas o que tengan aversión al frio. De todos modos ante cualquier duda siempre es recomendado consultar con nuestro médico.