Cross 3 Refugios

Segunda participación en esta carrera, Cross 3 Refugios, prueba que forma parte de la Copa de Hierro.

El año pasado hice 5h, y sabía que este año si no pasaba nada del otro mundo bajaría ese tiempo.

Esta carrera tenía mucho nivel, la prueba era campeonato de Madrid, así que estaba lo mejorcito de cada club.

Como viene siendo habitual en casi todas las pruebas en las que corro me suelo poner por mitad del pelotón, ni quiero estar delante molestando y tampoco quiero estar atrás para luego tener que adelantar a mucha gente. La carrera comenzaba subiendo al Alto de las Guarramillas, en esta ocasión por fuera de la pista.

Poco a poco fui entrando en calor pero sin volverme loco.

La bajada hacia Maliciosa fue bien, en ese momento creo que ya estaba en el sitio que me correspondía. La subida a la Maliciosa también fue bien, estoy acostumbrado a llegar a esta cima desde Canto Cochino o desde la Barranca, así que hacer solo este trocito se hace muy cortito.

Llegaba un punto importante de la carrera, la bajada de Maliciosa, esa que puede acabar con las aspiraciones de mucha gente en el próximo GTP. Es curioso cada a uno a su estilo empieza a bajar, y ves más de uno que se lleva un buen susto. Delante mía llego a caerse un corredor del Alalpardo Trail, la verdad que no fue nada.

El caso es que hice una buena bajada, más para lo que acostumbro yo. El resto hasta Canto Cochino muy bien, un ritmo con el que me encontraba cómodo, me adelantó algún que otro corredor, pero yo me limité a ir a mi ritmo, aún quedaba mucho por subir.

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Es curioso, menos mal que me sabía el recorrido e iba algo lúcido, ya que hubo dos zonas en las que iba detrás de otro corredor que se despistó  hubiera salido del recorrido. Hay veces que la gente se limita a seguir al que lleva delante, y creo que lo que hay que hacer es estar pendiente de las cintas que marcan el recorrido.

La zona que llevaba desde la zona de la Charca Verde hasta el puente de los Manchegos fue mi mejor parte de la carrera. Llevaba una marcha más y subí bien, combinando zonas de caminar y zonas de trote suave.

Ya pasado la zona de los Manchegos hasta Bola pues lo más duro, ves como los corredores que van delante a lo lejos parece que avanzan muy lentamente.

Esta zona de la carrera es muy bonita, ya que vas cerca del río, donde nace el río Manzanares.

En el Ventisquero de la Condesa aún se podía ver los restos de los neveros que quedan tras el invierno, es más, tuvimos que pasar uno para llegar de nuevo a las Guarramillas.

Se bajaba por el mismo sitio por donde hacía ya más de 3h que había subido, el comienzo cuesta, ya que se baja por la carretera que sube a Bola, después ya se va por fuera de la pista, y nada más empezar, noto que un músculo de mi cuerpo se pone tenso, no me lo podía creer me estaba dando un calambre, ¿en el gemelo?, no, ¿en los isquios? tampoco, en los adductores, la primera vez que me pasa. Calambre, así que nada, me tuve que parar, me toque un poco la zona para soltar y estirar. Se pasó, así que seguí bajando siendo muy prudente, al poco tiempo noté que la cosa iba bien.

Casi llegando al Puerto de Navacerrada me encuentro con gente que me va animando, incluso una chica me da ánimos y al acercarme me grita “¡anda! si eres mi profesor de spinning!”, no me dio tiempo a reconocerla, pero cuando me dicen eso, no me queda más remedio que asentir, ¡seguro!

 

Últimos metros y final. Tiempo de 4h y unos pocos segundos, pero mi reloj marcó menos de 4h, 3h59’56”.