Cross de la Pedriza

El final de la temporada se termina, tras el TP60K hice una carrera nocturna en Colmenar Viejo, después tuve una lesión que me obligó a parar un poco y a reestructurar el final de la temporada. Pues bien, ese final de temporada incluía el Cross de la Pedriza.

Había oído hablar muy bien de esta competición de 19k y 2500m de desnivel acumulado así que me dije que tenía que probar.

Todos me decían lo mismo, que es muy dura, que engaña mucho el perfil, vale que se sube hasta casi 2000m pero el terreno… ojito con el terreno, es la Pedriza, mucha piedra.

Foto: Victor Sánchez

Foto: Victor Sánchez

Tras un par de días lluvioso todos nos temíamos que la carrera sería pasada por agua, pero tuvimos suerte y el tiempo nos respetó, un sol radiante a la salida, y zonas nubladas en las cotas más altas con algo de frío.

La semana anterior estuve entrenando por parte del circuito, sobre todo estuve viendo la parte desde el Collado de las Dehesillas hasta las Torres, y menos mal que lo vi antes, porque si me encuentro con lo que me he encontré el día de la carrera lo hubiera flipado.

La carrera comenzaba fuerte, de primeras la subida al Yelmo. Como me temía la gente sale muy rápido para coger buen sitio y así poder subir, ya que si no luego se forman los tapones que lo que te hacen es impedir coger el ritmo. Esa primera subida se me dio bien.

El tramo desde las Dehesillas a las Torres para mi es el auténtico espectáculo de este Cross de la Pedriza. Zonas de mucha piedra, zonas en las que hay que trepar, dar unos buenos impulsos para subir a la siguiente zona, otras en las que hay que pasar literalmente debajo de piedras, zonas estrechas, todo eso mezclado con alguna zona más rápida y técnica y con más subida.

Una vez llegado a las Torres descenso desde 1990m a 1160m a Prado Peluca, descenso muy técnico y algo blando por el agua que había caído. Durante este descenso salte una zona de piedras dándome un golpe en una rodilla con un saliente de otra piedra, no me caí ni nada, pero fue un golpe seco en la rótula que me dejó un poco tocado.

Después de este descenso una última zona para rematarte, la subida al Collado Cabrón, con el nombre os podéis imaginar que cosquillas produce. Desde ahí un último descenso menos técnico hasta la línea de meta, 2h52’45, 102.

Foto: Javier Redonde Vela

Foto: Javier Redondo Vela