El dolor

¿Quién no ha padecido algún tipo de dolor al correr? ¿Quién no ha terminado una carrera a pesar de tener dolor?

El dolor se define por la Asociación internacional para el estudio del dolor como una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada a una lesión tisular real o potencial, que se describe de acuerdo con el tipo de lesión.

Nos encontramos dos tipos de dolor, el dolor agudo y el dolor crónico.

El dolor agudo es debido a un daño tisular que si no tiene complicaciones desaparece con la lesión que lo originó.

El dolor crónico es aquel que persiste un mes más que la lesión causal.

Hay distintas formas de dolor: el dolor somático, el visceral, el irradiado, el referido, el nociceptivo y el dolor neuropático.

Nos vamos a quedar con el dolor somático, que es el dolor de piel, músculos, articulaciones y huesos, son sensaciones claras y precisas.

Ahora bien, todos hemos escuchado eso de que si te duele deja de correr. Bien, todos sabemos que para dejar de correr ya puede ser una lesión importante que de lo contrario seguiremos corriendo.

Todo es dolor, aunque lo queramos llamar de otro tipo, molestia, contractura, rotura, sobrecarga, pero claro, si es molestia podremos entrenar, si es rotura no.

El caso es que no hay nadie mejor que nosotros para conocer nuestro cuerpo, sabremos que si algo empieza a doler lo mismo tendremos que rodar más lento, o posponer esas series chulas que teníamos.

Yo he entrenado con dolor, pero siempre creyendo que no era nada importante, ¡ojo! puede ser algo importante o derivar en algo importante, pero creo que cuando entreno con alguna molestia lo hago pensando que no va a ir a más.

Podemos tener algún tipo de dolor al correr, pero que no está presente al montar en bicicleta o al hacer alguna otra actividad deportiva.

En definitiva, hay muchos factores, hay que prestar atención a todos, pero lo digo de nuevo, tú mejor que nadie te conoces para saber si tienes que parar, modificar o continuar.

Por cierto, la capacidad de sufrimiento del dolor tampoco es la misma en cada persona, hay gente que con un pequeño dolor se cree que es el fin del mundo, y casos extremos que gente que tiene mucho dolor piensa que puede hacer todo normalmente como si no pasara nada.

Así que escucharos a vosotros mismo, estar atentos a todos los avisos, y plantearos si de verdad hay que seguir soportando el dolor.