Genaro Trail

Segunda edición de la Genaro Trail y segunda participación, ya que el año pasado también estuve dándole a las zapatillas.

Si la primera edición estuvo pasada por agua en su mayor parte, en esta tuvimos un calor sofocante.

Lo primero de todo fue coger el dorsal, no os voy a mentir, pero esta vez me costó más de la cuenta, y no por llegar con tiempo de sobra, no fue por eso, fue por la cantidad de gente que debimos de llegar a la misma hora. La carrera empezaba a las 10, pues bien, estuve 45′ esperando en la cola para coger mi dorsal, desde las 9. No se cual fue el problema, pero me puse a las 9 a coger el dorsal y lo cogí a las 9:45, y obviamente detrás mía había más gente, la salida se tuvo que dar a las 10:12.

El caso es que esto ya no me permitió ir con mucha calma antes de la carrera, menos mal que estaba casi cambiado.

En este poquito tiempo que me quedó, pues lo típico, charlar de los últimos detalles con la gente conocida y hacer unas fotos.

DCIM100GOPROEl objetivo era hacer un entrenamiento largo con dorsal, pero sin correr riesgos, como suelo decir yo, coger mi ritmo y mantenerlo el mayor tiempo posible. Sabía que si no tenía problemas mejoraría el tiempo de la edición anterior.

La salida con paciencia, dado que salimos a la vez dos carreras, la de 50 y la de 27 y obviamente los de 27 pues como que tienen más prisa y llevan unos ritmos más alegres que el resto.

Ya en la primera bajada hacia el camino que nos llevaría a Patones las primeras prisas de los de 27, como locos intentando pasar a los de 50, las carreras son muy largas, pero hay a gente que parece que les va la vida en ello, y obviamente no estábamos en los primeros puestos.

Como el calor estaba apretando desde el principio tomé la decisión de beber mucho, lo que me llevaría a reponer líquidos en todos los avituallamientos, cosa que lo hice durante toda la carrera. Llegaba a Patones y ya me di cuenta que había bebido mucho en tan solo 9K, así que me seguía mentalizando para las horas posteriores.

Esta zona de Patones ya me la conocía de la Patones Xtrem que había corrido hacía poco tiempo, así que tenía el recorrido muy reciente. A pesar de no llevar un ritmo muy rápido me empece a dar cuenta que estaba adelantando a muchos corredores, obviamente sin saber si eran de la de 50 o de la de 27.

Tras llegar a la parte alta de esta zona del recorrido llegaba el cruce donde se separaban las carreras de 50 y 27…Otro avituallamiento, isotónico, agua, reponer y a seguir.

En esta zona ya estuve bastante tiempo solo, me decía joder, nadie por delante, nadie por detrás, no sabía exactamente como iba la carrera.

Ya los últimos kilómetros hasta llegar al pueblo del Atazar si que estuve con más corredores. Parece una tontería pero se hace más llevadero el estar con algún corredor, ya que inevitablemente al final se charla de algo.

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Por este punto yo ya me estaba relamiendo solo de pensar en llegar al avituallamiento sólido de mitad de carrera, sobre todo en esa ensalada de arroz que había en el año anterior…tonto de mi, fue llegar y después de muchos kilómetros pensando en ella se me vino el alma al suelo, ¡no había! Cambio de planes, seguir bebiendo, comer muchas fruta, algún fruto seco, gominolas y obviamente mi sandwich que llevaba. Era para casos de emergencia, y no esperaba tener que usarlo en el propio avituallamiento, pero así fue.

Tras este punto, venía una zona muy pistera para ir rápido, pero tras la comida había que tener mucha cabeza, no dejarse llevar por la emoción que aún quedaba una subida larga. Me lo tomé como el comienzo de la carrera, ir poco a poco hasta coger el ritmo en el que me sintiera cómodo. Pues bien, aquí si que había corredores, unos que habían llegado al avituallamiento más tarde que yo y habían salido antes, y otros que iban por delante directamente.

Foto: Edurne Nerea García

Foto: Edurne Nerea García

Terminé este largo descenso, y comenzaba la subida. Otros pocos corredores más en el camino, y como se dice normalmente los primeros zombis en el camino. Yo la verdad es que aún tenía piernas, y me tocaba la zona más rápida de la carrera, rápida por ser llana, no por otra cosa.

Ya lo dije el año pasado, esta parte de la carrera es la más aburrida, la más tediosa, y la que menos llama la atención a la gente, por no decir que tiene asfalto.

El caso que son unos 9-10K, pues bien, casi todo ese trayecto me encontré totalmente solo. Se me empezó hacer muy aburrido, dado que el año pasado en esta zona me encontré con muchos corredores, y a pesar de ir mucho mejor que el año pasado digamos que no estaba volando en comparación con el 2014.

Ya en el último kilómetro me encontré con la primera mujer, y con un par de chicos más. Yo seguía trotando a mi ritmo y los pasé antes de entrar en el Berrueco de nuevo.

Unos metros más, y por fin cruzaba la meta.

Llevaba el dorsal 14 y mi puesto fue el 14, mi tiempo 5h16’21 mejor que el año pasado.