Madrid – Matalpino

No se a vosotros, pero a mi cada vez me cuesta más entrenar durante el mes de agosto.

El caso es que este año se celebraba una vez más la Madrid – Segovia a mediados de septiembre, son 100k, y aunque he corrido dos veces, este año no estaba para tanto, así que decidí apuntarme a otra distancia que hacían dentro de esta misma carrera, la Madrid – Matalpino, de 50k.

Antes de verano quise prepararme bien, pero en la playa me es muy difícil salir a entrenar, así que me dejé un poco.  Aproveche la forma que tenía de junio y julio con lo que quedaba de comienzos de septiembre, en resumen, que no llegaba como me hubiera gustado llegar.

Me planté en la salida y la cosa fue demasiado bien, salí rápido desde el comienzo, y me puse con la gente de delante (esta gente iba hasta Segovia). A medida que pasaron los kms me fui quedando más solo que la una.

La carrera empezó a las 5 de la mañana, y a pesar del madrugón y de comer a horas a las que  no estoy acostumbrado, me sentí muy bien. A mi paso por el Km 42 de carrera, a la altura de manzanares iba el 5ª – 6ª de todos los corredores, y yo por lo visto era el primero de la carrera de 50. Seguí a mi ritmo, pero al paso por la Pedriza me cogió otro corredor, intenté separarme de él en los últimos kilómetros a sabiendas de que yo ya estaba por debajo de la reserva, digamos que quemé el último cartucho que me quedaba… No valió para mucho, ya dentro del último kilómetro me pasó, con lo que llegué 2º a Matalpino tan dolo por 40’’.

Como os decía, fue de esos días en los que el cuerpo carburó mejor de lo esperado, ayudó que el recorrido lo conocía, y ayudo todo el tema de nutrición que he aprendido en los últimos meses, y sobre todo parece que mi estado de forma no lo había perdido del todo.

Ahora toca el parón de final de temporada, toca sentarse y planificar bien lo que voy a querer correr, de primeras intentar correr un maratón por primera vez totalmente llano… veremos que tal.