Maratón de Chicago

Con este maratón ya son dos los que llevo de los majors. Fue mi 10º maratón y la verdad que fue digno de recordar.

A estas carreras voy a correr según me encuentre, dado que los días previos siempre hago turismo y me pateo la ciudad.

Mucho me habían hablado de la feria del corredor, dicen que una de las mejores de los 6 majors, pero lo cierto es que no permanecí mucho tiempo allí, cogí el dorsal, di una vuelta y piqué algo de recuerdo de la tienda de nike (a mi gusto, demasiada gente y muy agobiante).

El día de la carrera todo fue bien, dormí, y desayuné sin hacer experimentos.

Lo mejor la ubicación de mi hotel, me llevó apenas 20’ ir andando y llegar hasta el cajón previo paso por el ropero, con alguna carrera previa para calentar.

No se si en todos los cajones pasó lo mismo, pero en el que estaba yo había poca gente, se estaba muy bien y lo mejor de todo es que se podía correr perfectamente.

Se dio la salida y en seguida me puse a un ritmo cómodo de 4,30. Mi idea era ir a ese ritmo hasta el final, y si me encontraba bien pues forzar algo para hacer 3h10.

En los primeros 5K

El resultado no fue el esperado, ya en el km 10 me noté con muchas ganas de ir al baño, y eso que no había bebido como en otras carreras, nada, me paré y listo. Pero la cosa no iba bien, ya me había tomado un gel y el estómago parecía que estaba de fiesta, tenía ganas de marcha, y vaya que si la tuvo desde el km 20 hasta el 32.

Tuve que hacer hasta 4 paradas obligadas para ir al baño. Cosas del running.

Tiré todos los geles que llevaba para no forzar el estómago y dejé de beber. Solo en el 32 tras la última parada ya noté el estómago vacío, así que me tomé la bebida isotónica que daban por el tema de las sales.

Me lo tomé con mucha filosofía, muchos parones en el ritmo, pero a pesar de todo se me hizo la carrera corta. En meta en 3h24’ que no está mal para parar 5 veces por el camino.

En la línea de meta

Eso sí, terminé muy entero, nada de problemas en las piernas.

La parte más céntrica de la carrera por el “loop” estuvo muy bien, mucha animación, y el paso por los barrios gay, mexicano y chino fue muy curioso.

La organización al ser un evento de este tipo fue top, ninguna queja.

Ahora ya toca el parón obligado para descansar, reponer fuerzas, y dar rienda suelta a la imaginación y buscar los objetivos de la temporada que viene.

¿Caerá algún otro major?