Maratón de Sevilla

En esto de las carreras de asfalto siempre se juega con los tiempos, y con tiempos uno tiene que jugar con retos y objetivos.

Con este maratón de Sevilla ya son 8 maratones de asfalto los que he corrido (6 Madrid, 1 Sevilla y 1 New York)

A Sevilla iba con un objetivo, bajar de las 3h, siendo mi marca personal las 3h09’.

La preparación fue perfecta, a pesar de tener que combinar mis entrenamientos con las salidas de la TribuTrail

Pero cosas de la vida, la única molestia que he tenido en esta preparación fue el mismo día de la carrera.

Todos los entrenamientos largos que hice a ritmo de maratón, así como la media que hice tres semanas antes y el test 2×6000 me daban que estaba por debajo de las 3h.

Pero ya sabemos como se la juega el maratón, hasta cruzar la línea de meta nunca sabemos cual será nuestro tiempo oficial.

Dado que era mi primera tentativa a las 3h quise ser precavido, no es que me obsesionen las marcas, pero había que ir a lo seguro.

Quería hacer una primera parte a 4,17 de media (sup3h), luego correr una media a 4,15 (sub3h) para terminar por debajo de 4,15 y así asegurar el tiempo por debajo de 3h.

El día de la carrera empezó un poco torcido, y es que estuve hasta 45’ en la parada del autobús hasta que llegó este, yo y muchos corredores que estábamos allí estuvimos a punto de cambiar los planes para llegar a la zona de salida. Al final conseguimos llegar, pero más apurados de lo que nos hubiera gustado.

Tomé la salida, y me puse a lo que me tenía que poner, pero cosas del destino, en el km2 o 3, me dio un pinchazo en el gemelo. No me lo podía creer. En ningún momento me paré, me dije que había que ver como iba y ver si podría seguir y en que condiciones, ya que al ser el comienzo de la carrera lo mismo no era sensato continuar.

Yo mejor que nadie conoce mi cuerpo, km 3 y hay dolor pero voy a ritmo, km 4 hay dolor pero voy a ritmo… total, que sigo en carrera.

40km con dolor en el gemelo, pero siempre a un ritmo entre 4,17 y 4,08 que me salió algún kilómetro.

Desde el problema del gemelo me puse a controlar mucho con el gps, pero ahí es donde se me fue la carrera, mucho control y mucho mirar al reloj me fui dando cuenta  que el gps no iba con los kilómetros de la carrera, cada vez iba habiendo más distancia.

Si quieres bajar de 3h en maratón en la media tienes que estar por debajo de 1h30, y yo pasé con 1h31 sabiendo que tenía 20’’ de diferencia con el reloj de comienzo de carrera.

Seguí a mi ritmo previsto, pero el caso es que ese tiempo ya no lo pude salvar, cierto que apreté pero no fue suficiente en este caso. Tuve varios amagos de calambres en la pierna donde me dio el pinchazo, no hay que ser muy listo que fue por la compensación que mi cuerpo hizo conscientemente, pero salvé también esos apuros.

Por mi gps el maratón lo pasé con 2h58’59 pero a meta llegué en 3h00’51’’. Bajé 9’ mi marca personal, pero no fui sub3h. Al principio algo desilusionado, pero con el paso de las horas muy contento.

Es lo bonito de las carreras, y más del maratón, una prueba en la que pasan 1000 cosas siempre, y que hay que intentar controlar como buena mente puede cada uno. En mi caso lidié cerca de 40k con una molestia en el gemelo, pude correr, pero nunca cómodo.

Sabor agridulce, tal vez, pero contento con lo conseguido y con lo que he entrenado, ya habrá más ocasiones. 

El gemelo, finalmente fue una contractura, de ahí que pudiera seguir, a los 4 días ya estaba de nuevo trotando.

A los que me animaron antes, durante y después, ¡¡¡¡gracias!!!!