Rozaduras

Os voy hablar un poco de las rozaduras y de cómo prevenirlas.

Todo el mundo sabe lo que es una rozadura, y todo el mundo alguna vez en su vida ha tenido alguna, no es más que la herida que se produce por el roce de una prenda de ropa o zapatilla durante un tiempo prolongado.

Las rozaduras son viajeros inesperados en el mundo del running, nunca sabes cuándo pueden aparecer, pero de vez en cuando hacen su aparición. Son más habituales en corredores nóveles, pero la gente veterana no tienen porque librarse de ellas.

Ya sabemos que es una rozadura, ¿pero cuáles son los lugares más habituales en los que pueden salir?

Ya que la cosa va de corredores, lo más normal es que salgan en los pies. Los lugares más habituales:

  • En la parte del tendón de Aquiles (sobre todo en zapatillas nuevas).
  • En la punta de los dedos (sobre todo en zapatillas nuevas, y en caminos en los que hay mucha cuesta abajo, ya que el pie tiende a chocar con la parte delantera de la zapatilla).
  • En la planta de los pies, por la zona de la cabeza de los metatarsos (también por la zapatilla, o porque el calcetín se moja con el sudor o por el agua).
  • Y por debajo de los maléolos (por las zapatillas o por el terreno, que hace que el pie se vaya adhiriendo al terreno haciendo que el arco de la zapatilla choque con esta zona)

Estos son los más habituales en los pies, pero no hay que olvidarse de:

  • Las ingles.
  • Las axilas.
  • El cuello.
  • Y los pezones.

Todas estas ya no se deben a la rozadura con la zapatilla o el calcetín, se deben al roce con la ropa, en las ingles por los pantalones, el calzoncillo o el mismo braguero que pueda llevar el pantalón. En las axilas por correr con una camiseta sin mangas por ejemplo, en el cuello por la camiseta que pueda ser pequeña, y los pezones por la misma camiseta.

Ojo con los pezones, mucha gente se olvida de ellos, y la verdad que una rozadura en ellos es muy molesta. En estas zonas pensamos que nunca nos puede pasar nada, sobre todo si es ropa que ya hemos usado muchas veces, pero el problema puede venir derivado del propio sudor, que nos pille una simple tormenta, o que debido al calor nos echemos por encima algo de agua. Al quedarse mojada la ropa, esta se queda adherida al cuerpo, y claro de ahí el problema, que se va despegando y pegando, se produce la rozadura.

Si ya sabemos todo esto, lo que hay que hacer es prevenir, ¿cómo?, pues muy fácil, protegiendo las zonas de riesgo.

Lo que más se utiliza para la prevención es la vaselina, sin olvidarnos de la simple tirita.

Esta se aplica por las zonas de riesgo, y en la justa medida, en los pies, pues se pone en el tendón, entre los dedos, en la punta de los dedos, y en el resto del cuerpo, pues en las zonas que ya hemos dicho antes, axilas, cuello, ingles, etc.…

Obviamente si ya estamos muy entrenados, y conocemos todo esto, es probable que la vaselina no la utilicemos todos los días, ya que las rozaduras no aparecen frecuentemente si no hacemos nada que no entre dentro de la normalidad.

Las zapatillas nuevas, la ropa nueva, se irán probando poco a poco, en entrenos cortos para que las prendas se hagan a nuestro cuerpo.

Otra medida que se puede tomar en lugar de la vaselina para proteger los pezones, es el ponerse una tirita sobre el pezón.