Síndrome de la Cintilla Iliotibial

Síndrome de la Cintilla Iliotibial (I)

Seguro que más de uno ha oído hablar de esta lesión, el famoso tensor de la fascia lata ¿verdad?, pues bien yo había oído también hablar de ella, pero no ha sido hasta ahora cuando he empezado a notar sus síntomas.

Vengo sufriendo el síndrome de la cintilla iliotibial, en un principio creo que se ha manifestado de manera leve y no me ha dado toda la guerra que podría haber dado, de todas formas toco madera, ya que aún sigo mi particular guerra contra ella.

Captura3

Estoy a muy poco del gran objetivo de la temporada, así que he tenido que poner manos a la obra para que la cosa no fuera a más. De momento sigo entrenando, pero ante todo sigo siendo muy prudente.

Mi idea es poder hablaros un poco de esta lesión y de como la estoy tratando, obviamente no todos somos iguales y no todos lo podremos llevar igual, pero quiero exponer aquí un poco para poder ayudar a aquellos que la puedan sufrir.

Os lo intentaré explicar en 3 sencillos pasos, el primero este, con algo de anatomía, el segundo con los síntomas y los mecanismos por los que se produce esta lesión, y el tercero el tratamiento que he llevado.

Lo primero de todo es saber que es lo que está afectado, conocer la anatomía es importante para poder conocer con precisión que es lo que está fallando, en este caso el Tensor de la fascia lata (TFL).

  • Origen muscular: en la EIAS (espina ilíaca antero superior), se forma un vientre muscular no muy fuerte, antes de llegar al muslo forma un tendón largo que se une al tracto iliotibial.
  • Inserción muscular: sobre el tendón del tracto iliotibial, este tendón iliotibial se inserta craneal en la cara lateral de la rótula (fibras anteriores) y en el punto más caudal en el tubérculo de Gerdy.
  • Acción muscular: es un músculo abductor, flexor de la pierna sobre el muslo y ligera anteversión.
Captura2

Inserción

Este ha sido el primer paso, tener ubicado la zona afectada.

Seguro que os empaparéis leyendo cosas en internet, preguntando a otros corredores, que si esto, que si lo otro… yo esto también lo recomiendo, siempre lo digo, soy de la persona que dice que de todo se aprende y os puede venir muy bien, eso sí, ¡cuidado!, haz esto que a mi me fue bien, o esto otro que es una maravilla…valorar siempre todo antes de tomar una decisión, a ti te puede ir bien, pero a mi me puede ir mal. Debemos seguir unos pasos cuidadosamente.

Ante cualquier pequeño síntoma yo siempre os voy aconsejar que os metáis en la cabeza la palabra R. I. C. E (reposo, hielo, compresión y elevación). Si hay dolor hay que bajar la intensidad del entrenamiento o incluso parar, obviamente lo suyo es poner hielo en la zona afectada, y el tema de compresión en función de la zona si es factible y lo de elevación pues para evitar que se pueda inflamar o hinchar más.

En mi caso, hice algo de reposo (no llegué a parar por completo), hielo siempre tras el ejercicio y elevación.