Transvulcania

Y llegó el tan ansiado 9 de Mayo de 2015, fecha señalada en mi calendario desde hace meses para correr la Transvulcania 2015.

Esta es una carrera dura, consta de 73,3K de los cuales aproximadamente tiene 4000m+ y 4000m- donde la arena, el polvo, el calor, y el desnivel juegan un gran papel.

Comencemos por el principio, en mi caso solo estuve en La Palma el fin de semana, llegué el viernes al medio día, corrí el sábado y el domingo de vuelta a Madrid. Os aconsejo a ser posible poder disfrutar de más tiempo de la isla.

Meta Transvulcania15

Del recorrido poco pude ver, solamente la meta al ir a buscar el dorsal a la feria del corredor, la bolsa normal, con un chaleco conmemorativo que como pasa en otras muchas carreras las tallas eran más pequeñas de lo normal, tenía una talla M, es lo que me dieron pero como os digo me está pequeño, intenté cambiar el chaleco y obviamente no se podía.

La salida de la carrera larga, la ultramaratón, que es la que hice yo, da comienzo a las 6 de la mañana, así que el madrugón te guste o no es obligado. Según en que zona de la isla estés alojado este será mayor o menor, en mi caso sonó el despertador a las 2 de la mañana, ya que el autobús de la organización me pasó a recoger a las 3. El trayecto es de 1h y 20′ aproximadamente, por lo que vi creo que es difícil acceder con coche propio o alquilado, ya que la guardia civil tenía algunos accesos cortados, y por lo que vi no había mucho sitio donde aparcar, así que lo suyo es coger la guagua de la organización.

Te plantas en la salida sobre las 4 y media de la mañana, y ¡ojo! aire, mucho aire y frío, parece mentira con el calor que se pasa después, así que hay que estar abrigado, cortavientos, manguitos, bolsa de basura, lo que prefieras, ya que es bastante tiempo el de espera. En estos momentos ya se va mascando el ambiente, gente contenta, con ganas de empezar, preparando las últimas cosas y obviamente comiendo algo de última hora.

Incluso a las 4 y media ya había gente colocada en la salida, pero es lo que tiene ponerse tan pronto, que a las 5 la organización hizo levantarse a todo el mundo para que pasaran por la alfombra y así se activaran los chips.

Depa animando sin parar, haciendo entrevistas a los pros, a periodistas, parece una tontería pero así la espera se hace mucho más amena. A falta de 10′ ya me tocó quitarme el cortavientos, a falta de 3 encender los frontales, y al poco tiempo ya estábamos todos gritando la cuenta atrás.

Habréis visto millones de imágenes de la salida del Faro de Fuencaliente, aconsejan ponerse delante para evitar los tapones, hay mucha gente, así que tapón sí o sí. A mi personalmente esto no me gustó, es muy bonito ver toda la línea de luces de los frontales y luces rojas traseras, pero la verdad que agobia un poquito, ves a muchos corredores que se salen de los senderos para adelantar, se mueven piedras, hay que estar muy pendiente de que no te den con los bastones que llevan otros corredores, vamos que en mi caso, estaba más pendiente de no tener percance en la salida que de otra cosa. La verdad pensé que estaba bien delante, incluso avisaron que era muy probable que al girar en el faro se hiciera un tapón, cuando pasé por ahí y vi que pasaba sin problemas me dije esta es la mía, pues no, tonto de mí, llegamos al sendero y zas, parado como una mosquita muerta.

Los primeros kilómetros muy lentos, así que nada, a esperar que la carrera se fuera abriendo algo para estar algo más cómodo.

El paso por el primer avituallamiento en Los Canarios, simplemente ¡espectacular! ya me lo habían avisado, se pasa por ahí en mi caso sobre las 7 y poco de la mañana, y estaba abarrotado y con todo el mundo animando. Grande que la gente del pueblo decida salir a la calle tan temprano no solo para animar a los primeros, no, no, para animar a todos. Ese primer avituallamiento lo pasé sin problema.

Tras este paso había que seguir ascendiendo hasta casi los 2000m de altitud, esta parte de la carrera creo que me parece la más bonita, por zona despejada y por zonas con cantidad de árboles, ¡ah! se me olvidaba, estas primeras zonas son de bastante arena, así que si tienes polainas es recomendable usarlas, así te evitarás que te entre arena.

Si quieres disfrutar del paisaje al mirar hacia la derecha del camino se puede ver el Teide entre un mar de nubes, pero es que hay zonas en las que también se ve el mar, es una estampa muy bonita, estas cosas son las que hacen disfrutar de este deporte.

Sobre el km 11 tuve un pequeño problema que digamos que se quedó en eso, al subir una pequeña piedra se me enganchó la zapatilla en un filo, con tan mala suerte que al tirar del pie se rajó. Yo al ver como se quedó la zapatilla me quería morir, ya que no sabía si se rajaría más o si simplemente se quedaría en una puerta abierta para que toda la arena del mundo entrara en mi zapatilla. Pues bien, ni lo uno ni lo otro, ojalá pudiera decir que la zapatilla no funcionó bien, todo lo contrario, fue de maravilla y cosas de la vida, no me descalce en ningún momento de la prueba, así que tuve suerte, con una raja así de hermosa y sin llevar polainas no fue necesario soltar lastre.

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Llegué al segundo avituallamiento y sin problemas, seguía hidratándome bien, con agua e isotónico, importantisimo desde los días previos y mucho más en carrera dado el calor que siempre se prevé en esta prueba. Desde esta zona ya había que tirar hacia el Refugio de el Pilar, otra zona con mucha gente. Este punto es ideal para guardar frontal, y sobre todo para darse uno crema, yo algo me dí, pero por como me quemé después está claro que no lo hice de la manera más correcta, ya sabes, las prisas de no querer estar tanto tiempo parado.

Desde el Pinar hasta el Reventón que era el siguiente avituallamiento, es bajo mi gusto, la zona donde más se podía correr.

En el Reventón ya se llegaba a un punto crítico de la carrera para mí, en el rutómetro ponía que los siguientes avituallamientos desde el Reventón hasta el Pico de la Cruz estaban separados por 12,4K, lo tenía mega estudiado, hasta tal punto que pedí a un amigo que me dejara un botellín más de medio litro para llevar más agua. Por norma general yo suelo ir con dos bidones de medio litro, pero para esta zona veía necesario llevar otro. Justo antes de empezar este tramo había un cartel avisando de la separación de 12,4K hasta el siguiente, dando a entender de que el camino era largo. Bebí, agua, isotónico, comí, y rellené todo, a por el trayecto más duro en mi caso en toda la carrera.

Fue el lunes cuando la organización admitió su error y comunicó que en este tramo había más separación de lo señalizado. La gente dice que fue ¡de 16K! no os podéis imaginar que largos se hicieron.

Pues bien, tenía tan estudiado este punto, que yo, me bebí la última gota de agua nada más tener a la vista el avituallamiento con mis ojos. Este fue el tramo donde más pené, incluso fue el tramo donde más me comí la cabeza. De primeras se va haciendo largo, constantes subir y bajar, subir y bajar, subir, subir y más bajar. Para colmo al tener la batería del Suunto a 25h no marca con señal GPS exacta, con lo que me marcaba menos kilómetros de lo que de verdad son (me dieron al final 68K cuando la carrera tiene 73,3K), que pasaba, que no sabía con exactitud lo que me faltaba hasta llegar. Me empecé a dar cuenta que el tiempo se me estaba marchando un montón, que no podía estar tardando tanto en hacer ese trayecto, y la verdad que con el grupo de gente que estaba había algo de bajón, el motivo el calor y el agua que llevara cada uno.

Aún así pasé esa zona, me suministré bien de agua, y doy gracias a dios de no haberme bebido antes todo, ya que esos 4K de más a mí fijo que me costaron mínimo unos 45′ tirando a la baja, que con agua fijo que no hubiera pinchado tanto.

Caldera de Taburiente

Como os decía fue ver el avituallamiento con mis ojos, menos mal que no fue un espejismo y dí el último sorbo a mi bidón, fue hacer eso, y zas, los labios se me secaron al momento, pero la boca también, me quedé de piedra, joder, que raro. Aproveché para hacer una parada para mear y entrar a la sombra de la carpa, justo antes de entrar nos mojaron con una manguera de agua en la cabeza, otro zambombazo para mí. Me tomé una coca cola fresquita y tuve la sensación más rara que he tenido en mi vida corriendo, las piernas las tenía bien, pero algo me decía que no iba, era como no quiero correr y no quiero seguir, que no voy. Ahora, bueno, más bien diría yo el lunes, me di cuenta, el calor me pasó factura, esos 4K de separación a mi me dejaron tocado en ese tramo.

Aún así conseguí beber, conseguí comer y me dije, ahora que estas mejor con cabeza, mucha cabeza, sales andando “tranquilamente” ves como te sienta lo que has comido y bebido y haces una valoración, si tienes buenas sensaciones sigues, y si no vas, pues o te das la vuelta o intentas llegar al Roque y abandonas.

El Roque de los Muchachos

Tiré hacia delante y la verdad es que poco a poco me sentí mejor, tanto que llegue al Roque de los Muchachos, el punto más alto de la carrera. Ahora entiendo también que corto se me hizo este trayecto, si había un error en la separación del anterior avituallamiento, estaba claro que este estaba más cerca. Lo digo más porque había leído que aunque solo había 7K de separación este tramo por el calor también se hacía duro, en mi caso fue al revés, me devolvió a la carrera.

En el Roque de los Muchachos, conseguí sentarme para comer un plato de pasta tranquilamente, repuse todo el líquido, seguía llenando los 3 bidones de agua, y comí. Es curioso, una carrera tan exigente y aún hay gente que te pregunta que cuanto queda, o que cuanto hay hasta el siguiente punto, me quedé de piedra, carreras tan exigentes y por lo menos hay que ver el perfil, saber algo, hay gente que se apunta y pasa de todo.

La bajada desde el Roque… bueno bajada digamos que poca, subir, subir, bajar, bajar, subir, bajar, así continuamente, digamos que no hay una zona en la que estés bajando mucho tiempo, solo al final. En verdad son 16-18K bajando, pero el desnivel se va perdiendo poco a poco, o eso me pareció a mi, digamos que el descenso tenía algún que otro repecho que te daba un descanso obligado a los cuádriceps. También creo que si llegas muerto de piernas puede ser un infierno.

En esta zona me enganche a una chica que bajó muy bien, creo que era del Maratón, no conseguí ver su dorsal, pero me agarré a su ritmo y me fue genial, grande por ella, ya que la chica tenía muchas maneras.

Ya estaba por Tijarafe, y el descenso a pesar de llevarme mi tiempo se me hizo corto, en este punto ya no tenía paciencia, bebía como un cosaco,

Tras salir desde este punto tuve un pequeño percance, en esas que vas pensando en tus cosas y me tropecé con una piedra de una manera fuerte, me tuve que parar incluso, mi dedo gordo del pie lo notó mucho. Finalmente se me pasó el dolor y pude continuar. Llegaba la bajada hacia Tazacorte, la temida bajada por donde unos días antes se había disputado el kilómetro vertical. La verdad que las vistas desde este punto son una pasada, ves a la gente ahí en la playa bañándose con el calor que uno lleva encima como unas pequeñas hormiguitas. En este caso digamos que aún mis piernas aguantaban y pude descender con “algo de soltura”, vamos que no bajé andando, podía trotar un poco pero solo un poco, incluso algún corredor me dejó pasar.

Vistas de Tazacorte

Justo antes de esta bajada me di cuenta qué los hombros me dolían, al mirarlos me fijé que se me habían quemado, lo normal, me había quemado en las zonas en las que no me había esparcido en condiciones la crema.

Por lo que me había dicho la gente quedaba la zona del Barranco, una zona donde hay que salvar 300m de desnivel positivo para terminar, que después de todo lo que uno lleva encima pues como que te destroza.

Pero lo peor ya se estaba terminando, al llegar arriba del todo quedaban un par de curvas con una recta de 1K que te lleva a la meta.

En ese kilómetro final mucha gente que estaba en los bares te animan reconociéndote el esfuerzo. Piso la alfombra roja, sin nadie delante, la gente aplaudiendo, los pelos de punta, madre, 13h de carrera y aplauden como si fuera el primero, eso que dicen que la gente de La Palma se vuelca con la carrera es cierto, es una pasada y es lo que hace grande un acontecimiento como este.

Escucho a Depa diciendo mi nombre en alto, ¡lo he conseguido! Me ponen la medalla y respiro aliviado, otro objetivo más que he conseguido, otro ultramaratón a mis pies.

DCIM100GOPRO